Animal cautivo

Hay que asumir que se es un animal, cautivo, entre los límites poco claros del espacio cibernético, universal, dudosamente real. Soy un animal... sólo tengo esa certeza y no me queda otra alternativa que escribir poesía para humanizarme. Tal vez debo decir solamente Escribir. Sé que no es la mejor manera para instalarse en un blog dispuesta a cazar espíritus. Pero tengo un hambre de pasión metafísica que convierte en Dios todo lo que toco.

sábado, abril 21, 2007

Homenaje a Cupido

lunes, abril 16, 2007

El otoño de las fotografías



Si tú salías...
(Alfonso Calderón)

Si tú salías a la puerta, por las noches,
yo aguardaba en aquellos escaños
cenicientos. Hada mágica, al filo
del invierno, torna de nuevo el viento


sur, distraído como el último alumno
del Liceo. Yo solía silbarte una balada,
junto al muro de la esquina, llevando
en la mano un libro que huele aún


a lilas muertas, o buscaba sellos
de un centavo con la efigie de Colón.
¿A quién esperan ahora las muchachas
y a qué padres hablan cada tarde
que se fue?

Cae la lluvia sobre un escaño solitario.

(Del libro: Isla de los bienaventurados, 1977)

domingo, abril 08, 2007

Nocturno